En el camino de emprender un negocio o cuándo estamos dirigiendo una organización en marcha sentimos la necesidad de construir un plan estratégico para evaluar en qué punto estamos y hacia dónde dirigir el timón del barco que estamos navegando.

Muchas veces ésta es una necesidad personal que no necesariamente se presenta al momento de emprender sino que es la vida misma que nos presente desafíos constantes que nos hacen cuestionarnos. Y son estos desafíos lo que nos motivan a autoevaluarnos y preguntarnos: ¿Dónde estamos? ¿Dónde quisiéramos estar?

Debo admitir que he deliberado sobre esas cuestiones en muchos momentos de mi vida. Me pasó cuando egresé del Colegio Secundario y no sabía que estudiar hasta que hice un test de orientación vocacional y pude fijar un objetivo: estudiar ciencias económicas. Fue el objetivo que más claro tuve y eso me permitió ejecutar un plan de acción muy efectivo.

Luego al salir a la calle y toparme con el mundo profesional y laboral la realidad fue otra y no me fue tan fácil saber qué rumbo tomar y que acciones ejecutar para lograr lo que me proponía. Fue y continúa siendo un camino de aprendizaje.

En el proceso de aprendizaje me di cuenta que tenía que planificar hacia donde ir porque si bien nunca me faltó trabajo, el mundo laboral podía llevarme hacia áreas de conocimiento que no eran mis fortalezas. Luego me propuse hacer una planificación estratégica de mi vida profesional y encontré mi misión. Esto me permitió poner en marcha un plan de acción para ir logrando paso a paso mi gran Meta. Igualmente siempre voy re definiendo y reviendo todo lo hecho para aprender y mejorar.

Por eso hoy te quiero compartir unas herramientas que te ayudarán a conocerte primero, enfocarte segundo, fijar objetivos tercero y por ultimo poner en marcha tu plan de acción e implementación para lograr lo que tanto soñaste.

Aquí van mis consejos para hacer un análisis estratégico de vida personal, laboral o profesional:

  1. Definí tu Misión: esto implica preguntarte ¿Qué querés lograr? ¿En dónde? ¿Qué te gustaría hacer? ¿Cómo te ves de acá a 5 años? Puede ser: realizar un viaje, emprender un negocio, conseguir el trabajo que tanto soñaste u objetivos más personales.
  2. Hacé un análisis FODA personal o profesional. Esta es una herramienta de análisis estratégico que permite analizar tu perfil para conocerte mejor. Tendrás que definir los elementos internos que serán las Fortalezas y debilidades. Estas serán variables que podrás controlar y modificar. Y por otro lado definir los elementos externos como las Oportunidades y Amenazas. Esto últimos constituyen variables no controlables.
    1. Ejemplos:
      1. Fortalezas: formación, experiencia profesional, conocimientos específicos, conocimientos técnicos, habilidades, logros, características personales, participación en proyectos, etc.
      2. Debilidades: ausencia de experiencia profesional en un área determinada, escasez de habilidades de liderazgo, idioma o de otro tipo que debería desarrollar.
      3. Oportunidades: identificar los cambios positivos que se produzcan en tu área de conocimiento y/o experiencias. Detectar posibles áreas de mejora.
      4. Amenazas: las características de tus competidores en el mercado de trabajo, la no existencia de demanda de tu perfil en el mercado.

Una vez hecho esto podrás trabajar en pos de revertir las debilidades, potenciar las fortalezas, mitigar las amenzas y aprovechar las oportunidad.

Además esta actividad te ayudará a definir tu objetivo, diseñar tu plan de acción de búsqueda, pensar en las estrategias más útiles y tomar decisiones.

¿Cómo seguimos?

Comenzamos a armar el plan estratégico de nuestra marca personal

  1. Plan Estratégico –>ESTABLECER OBJETIVOS: EL QUÉ

Nuestra mente es un sistema que funciona adaptándose a los objetivos que nos proponemos. De hecho, esos objetivos futuros condicionan nuestras acciones del presente. Estos objetivos deben cumplir con la regla S.M.A.R.T

  • Específicos
  • Medibles
  • Alcanzables
  • Realistas
  • y alcanzables en un tiempo determinado.
  1. Plan Estratégico–>ESTABLECER METAS: EL CUÁNDO

Es fundamental ESCRIBIR NUESTRAS METAS, no alcanza sólo con pensarlas. Tienen que servir como una brújula que marque nuestro destino. Nos ayudar a definir cuando queremos lograr el objetivo que nos proponemos.

Las metas son subdivisiones de los objetivos que nos permitirán ir midiendo y mejorando e ir logrando poco a poco nuestros objetivos.

Ejemplo: El objetivo podrá ser “aumentar las ventas  un 20% el último trimestre del 2017”. Y las metas podrán ser: Visitar a xx cliente tal día. Realizar una campaña publicitaria en facebook promocionando determinados productos. Otra meta podrá ser: Organizar un evento para difundir nuestra marca.

  1. Plan Estratégico–>PLANTEAR LA ESTRATEGIA: LA FORMA

La visualización de nuestro Gran Objetivo genera motivación, las acciones diarias nos van acercando imperceptiblemente a los objetivos y a esa GRAN META.

  1. Plan Estratégico–>ARMAR UN PLAN: EL COMO

Las estrategias pueden ser múltiples, por cada objetivo que nos proponemos debemos definir una alternativa que nos permita alcanzar dicho objetivo.

¡Con la voluntad solo no alcanza, es necesario implementarlo! Así que adelante!

En esta guía que escribí te cuento cómo armar el plan estratégico de tu negocio y cuáles son las claves para gestionarlo Claves para la organización de tu negocio