Las capacitaciones empresariales, las jornadasde mentoreo, las aceleradoras, entre otras…, son las herramientas que ayudan a los emprendedores y empresarios en su día a día profesional. Pero, ¿qué pasa cuando éstos dejan de lado su jornada laboral y quieren aumentar sus horas de tiempo libre?

La opción de compaginar ambos aspectos (trabajo y descanso) es una tendencia cada día más en boga. De esta forma, un gran número de emprendedores deciden pasar su tiempo de ocio en espacios compartidos de trabajo, aprovechando este periodo para viajar a otras ciudades o países y conocer gente.

Cada vez se trabaja más de forma autónoma, por encargo y a distancia, por eso muchos de estos freelance itinerantes buscan lugares con un nivel de vida asequible, turísticos y, preferiblemente, con buen tiempo, que les permitan trabajar de esta forma.

¡Trabacaciones!

No significa destinar nuestras vacaciones al trabajo sino aumentar las horas de descanso durante el período de trabajo. De esta manera se puede cumplir con el trabajo pactado y a la vez disfrutar de un espacio destinado a actividades de ocio.

Reglas claras:

  • Es necesario definir un lapso de tiempo destinado al trabajo.
  • Se pueden establecer acuerdos con la Familia para que se cumpla con este tiempo.
  • Se debe cumplir con los resultados esperados del trabajo o proyecto

Ventajas:

  • Proyectos más creativos: Las ventajas de combinar trabajo con actividades de ocio, hace que al salir del entorno habitual,  la creatividad se dispare. Esta iniciativa se presenta como una herramienta que ayuda a los emprendedores a redefinir su producto para superar sus puntos débiles.
  • Flexibilidad

En el extranjero

Fuera de nuestras fronteras, las oportunidades de combinar ocio y trabajo siguen multiplicándose. Este es el caso del espacio StartupEmbassy, ubicado en Silicon Valley. Su fundador, Carlos de la Lama-Noriega, cuenta que el precio y la flexibilidad son los principales motivos que llevan a los emprendedores a elegir este lugar. “Pueden quedarse el tiempo que necesiten”. El precio es de unos $55 dólares  la noche y  durante el periodo de estancia, los emprendedores disponen de un espacio de coworking y la posibilidad de conectar con personas del ecosistema, “ya que sólo aceptamos a gente que esté desarrollando un proyecto tecnológico”, explica De la Lama-Noriega. Así, los participantes de la comunidad pueden contactar con posibles nuevos socios o escalar, además de conseguir inspiración para sus proyectos.

Otro de estos espacios es Sundesk, ubicado en Taghazout -Marruecos-. La iniciativa ofrece un paquete conjunto que incluye habitación más espacio de trabajo por unos $25 ó $40 dolares al día, además de actividades como yoga, surf o running.

Así, parece que esta combinación de ocio y trabajo puede restar las excusas de cualquier emprendedor para lanzar su proyecto.